martes, 6 de octubre de 2009

Cinco minutos eternos?


Recostada mirando aquel cielo celeste y estatico del que no me canso nunca, comence a mover mis brazos, dejando que el pasto frio acariciara mi cuerpo, de vez en cuando apareció una que otra nube captando mi atencion, pero era casi imposible mantener mi vista solo hacia el cielo, si a mi lado tomandome la mano, estabas tú...

El sol llenaba nuestros cuerpos de energia y tus besos me llenaban cada vez mas de amor. No habia lugar para terceros, eramos solos tú y yo.

Aquel verde imnotizante, hacía mas profundo el momento. Hubiese querido quedarme ahi para siempre.

No pensabamos en nada, o por lo menos yo no lo hacía. Los pajaros cantaban y las ojas se movian, era un espectaculo solo para nosotros.

El atardecer se acercaba lentamente, por ende la noche no llegaria hasta un buen rato mas.

Aliviada un poco por el temor de perderte esta noche o quizas la siguiente, no lo se, decidi acercarme y tomarte hombre entre mis brazos, tarareando para ti nuestra canción, comenzaste a cerrar tus ojos, esos ojitos que como el sol, e incluso más, iluminan mis dias, mis horas, mis segundos y mi vida.

llegaste a mi vida en tiempos dificiles y en malos momentos, aun asi nada de eso fue un problema para nosotros, luchamos cada vez con mas fuerzas para estar en donde estamos.


Quédate conmigo, solo 5 minutos más...

martes, 22 de septiembre de 2009

Una Mirada Soñada.*


No me gritaste, no me insultaste, no huiste, no lloraste, no dijiste que me fuera, no dijiste que ya no me amabas, no me dejaste sola, no me arrancaste de tu corazón, no me alejaste de ti, no cerraste la puerta, no quisiste matarme o quizás ahorcarme, no buscaste ayuda, no me heriste, no me golpeaste y ni siquiera me odiaste...

Pero si me miraste!...

Y sentí miedo, dolor, tristeza, amor, desamor, odio, rencor, envidia y desilusión.
Caí en un vacío, me sentí sucia, egoísta, utilizada, engañada, confundida, protegida, amada y odiada a la misma vez, tranquila y desesperada, desolada, excluida y abatida.

No necesitaba tus palabras, todo lo decías con tu mirada, y eso era lo peor, pues tu mirada aun seguía ahí...

Cuando en esa oscura habitación, el silencio ya no podía ser mas silencioso, pensé que esto por fin terminaría, pero te acercaste a mi, y me miraste...
Tocaste mi pelo suavemente, me tomaste entre tus brazos y cerrando los ojos, caíste a mis pies como una roca. Me incline, acostándome a tu lado, en ese momento, desde lejos se escuchaba una canción, te bese cerrando mis ojos.

La luz de la mañana iluminaba nuestros cuerpos, abrimos nuestros ojos, y me miraste... pero esta vez muy diferente, tomándome entre tus brazos dijiste: TE AMO, entonces mire hacia el cielo y decidí dar gracias a Dios, por haber despertado de aquel tormentoso sueño...